Tomar la decisión de adoptar.

Por Perla Moreira Katny

Confieso que tengo miedo, pero ese miedo rico que sabes que pasará, que vuelve a ratos, pero no se queda, sólo nos mantiene alerta, nos hace buscar ayuda, herramientas para vivir mejor cada etapa.

Soy de las que planea las cosas, las que las piensa muuuucho, hasta que racionaliza el sentir, me demoro en tomar decisiones importantes, no porque no las quiera, es por miedo a que no resulten como quisiera, y en eso me quedo a veces, pensando…pero cuando se me pasa el miedo, cuando logro conversar con él, abrazarlo y decirle que agradezco su preocupación, pero que nos lanzamos igual no mah, ahí no me para nadie.

Y así fue como decidí ser madre por segunda vez. Mi primer hijo lo soñaba desde siempre, ya tenía su nombre a mis 7 años, lo abracé en mis sueños mucho tiempo hasta que quiso llegar.

Esta segunda maternidad es diferente, tan diferente como todas, la sentí con miedo por varios meses, me cuestioné muchas cosas, entre ellas: ¿y si no lo logro? Hasta que un día, mi compañero que ya tenía todo más claro y se sentía poderoso, a pesar del miedo, me hizo ver que todo embarazo puede ser una dulce espera, que la personita que está por llegar trae consigo su propia historia y que juntos vamos a acompañarnos en esta vida, que la sangre puede ser diferente, pero que no es impedimento para darnos amor.

Y así, acompañada, fue que abracé el miedo, le agradecí por mostrarme esas alertas que me hicieron conversar y le di espacio al miedo rico, ese que no angustia, que sólo te hace estar pendiente, buscar ayuda, herramientas.

Y bueno, decidí ser madre por segunda vez de un niño o niña que ya nació, que ya anda corriendo por ahí, que tiene miedo, igual que yo, pero que pronto nos encontraremos y nos abrazaremos tanto que ese largo camino que hemos recorrido para compartirnos, se transformará en un historia reparada, sanada y llena de amor.
Tomar la decisión de adoptar no fue fácil, pero me llena el corazón saber que pronto encontraremos el camino para abrazarnos, acompañarnos y aprender a amarnos de nuevo.

También sé que no será fácil esta segunda maternidad, pero cuando ha sido fácil, ¿no? Ser mamá o papá es una tarea gigante, llena de desafíos, miedos, sombras, pero también nos transforma, nos invita a ser mejores personas, a volvernos poderosas y poderosos.

Y yo me siento poderosa, con miedo y todo, poderosa.

Perla Moreira Katny
Mamá de 2 criaturas increíbles.

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