Soy la mamá que soy.

Por Ximena Velasco P.

Mi día: 6:45 am: Mamáaaaaaaa!!!, despierto, abrazo, en brazo a la cama, dormir un rato más, ¡mamá!, 5 minutos más!, relatos de sueños, abrazos, besos, desayuno, mamá, juegos, tareas, profesora,  enseñar a  sumar y a dividir, mamáaaaa, juegos, hermanos, pelea de hermanos, mamá, teletrabajo, cocinar, ordenar, limpiar, aspiradora, ropa sucia, lavar, ropa limpia, doblar, guardar, mama ¡mira! te quiero mostrar algo, juego, almuerzo, vaso al suelo, vidrios, barrer, hace frio, abrígate, patio, teletrabajo, loza sucia, un juego, una caída, un parche curita, mamáaaaaaaa, tele, amo Netflix, silencio, trabajo, preparar la leche, la lavadora!!!!!!  Colgar la ropa, responder un mail, ¡mamá mira! ¿Mamá jugamos?, mamáaaaa, comida, vitaminas, baño, pijama, cuento, dormir, me siento……. mañana todo otra vez….

Soy Ximena Velasco y soy mamá de Facundo y Ema… me gusta ser mamá, me gusta jugar con mis hijos, tirarme al suelo, inventar cosas, aventuras, paseos, me gusta acompañarlos en su creatividad, que me cuenten sus cosas, las conversaciones, sus preguntas, asombrarme con su curiosidad, con su forma de ver el mundo, ser testigo de cómo crecen, Me gusta ser mamá,  y a la vez el serlo me ha hecho enfrentarme a mis miedos, dolores y culpas más grandes…

El desapego para ir a trabajar fue una etapa difícil, con mucho dolor, sufrimiento y angustia al dejarlos en la sala cuna, pensando en todo lo que me perdería, contando las horas en las que no estaríamos juntos…  siempre quise tener más tiempo para estar con ellos, en mi mente estaba la idea de tener más tiempo para hacer cosas juntos, manualidades, paseos, lecturas, cocinar, y todo lo que ves y te imaginas sobre una maternidad perfecta.

Sin planearlo, ni siquiera imaginarlo, hoy, esta pandemia me pone en la situación de estar todos los días y a cada hora con mi hijo e hija, hoy llevamos 90 días encerrados en casa, al fin la vida (pandemia) me está regalando lo que tanto quería:  tiempo, tiempo con ellos, 24 horas, el tiempo total para dedicarles y  para estar juntos. Lo que podría ser una situación perfecta ha hecho poner a prueba todo lo que creía, todo que que creía ordenado… he estado obligada a flexibilizar mis ideas, y expectativas de este tiempo, de la maternidad perfecta. Ha sido un torbellino, tratar de acomodarme con mis propias emociones frente a esta situación, tratar de acompañar y contener mientras trabajo e intento tener la casa medianamente ordenada, comer saludable, que no vean tanta tele, mantener una rutina, y no morir en el intento…A veces quiero llorar, hacer una pataleta…pero soy la mamá…

Transitamos por días buenos, muy buenos, tranquilos y donde siento la abundancia en mi vida, y agradezco este encierro… Otros son terribles donde solo quiero que acabe el día, estoy agotada, ¡¡¡¡ya no quiero escuchar un solo mamá más y sueño con que se duerman pronto para acostarme a ver una serie en Netflix, tejer o leer un libro!!!

Cuando estoy en los días más oscuros, me centro en ser la mamá que puedo ser, tratando de no exigirme, sintiendo, aceptando, escuchando este ritmo, esta nueva forma, encontrando en este torbellino, espacio para mí, para recargarme de energía para poder seguir acompañando y conteniendo. Reacomodo y bajo las expectativas, recuerdo que las cosas simples son lo que mis hijos necesitan, no quieren a la mamá chef, ni la mamá marykondo, ni la mamá exploradora, (ni yo tampoco lo quiero), ellos me tienen a mí, a su mamá, y estoy dando lo máximo que puedo dar, esta bien que sepan que estoy cansada, que hoy no tengo tantas energías o ganas para jugar, que no pasa nada si ven un poco más de tele que lo habitual, que no pasa nada si la casa esta patas para arriba, o el cerro de ropa limpia sigue ahí hace días, no pasa nada….y pasa tanto si solo soy la mamá que soy… me lo debo recordar a diario, porque me boicoteo y ahí estoy cayendo nuevamente en las expectativas de maternidad perfecta… Soy- somos perfectas, soy-somos las mamás que podemos ser en esta situación tremenda, somos lo máximo que podemos en estos infinitos roles, respondiendo los 7.758 mamás que escuchamos durante el día…estamos presentes.estoy presente en la caída de su primer diente, tejiendo ropa para los peluches, mirando una peli juntos, durmiendo abrazados, tomando desayuno sin apuro, con la casa desordenada, con la ropa limpia sin doblar, con la aspiradora esperándome para ser pasada, con un día comiendo chanchadas porque no alcancé a cocinar, pero juntos…viviendo, amándonos con locura.

6 comentarios de “Soy la mamá que soy.

  1. Andrea dice:

    Que lindo relato de ser mamá, por estos días agradezco tener una hija grande que no depende tanto de mi, entiendo que para muchas sus días deben ser agotadores, las abrazo y las admiro, gracias por tus palabras Ximena se que representas a un montón de madres por estos días.

  2. Cocó Méndez dice:

    Me sentí muy identificada! Soy mamá como soy, no de libro, sino la que necesitaba mi hijo y vamos aprendiendo juntos. Y cada vez que mejoro en cosas con mi hijo, no me hace ser mejor mamá ni a él mejor hijo, sino mejor persona.

  3. Dámaris dice:

    «A veces quiero llorar, hacer una pataleta…pero soy la mamá…» creo que cualquier mamá que lea esto, se sentirá identificada en cada letra.
    Y creo que a muchas nos hacen sufrir las expectativas (propias) de maternidad perfecta… Es todo un desafío aceptarnos como mujeres, aún más como madres. En tribu, aunque sea leyéndonos, se hace más lindo, más llevadero.
    Gracias por esto Xime!

  4. Mónica R. I. dice:

    Reflexiones conmovedoras que vienen del corazón y que reflejan el enorme e inconmensurable amor que sientes por tus hijos. Ser mamá es una experiencia preciosa y repleta de amor!!

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