Mi Infertilidad

Claudia Gallardo

Hace 7 años atrás comenzamos con mi esposo lo que creíamos la «fácil» tarea de embarazarnos, pero Dios nos tenía preparada más de una sorpresa, muchas de ellas tristes, incomprensibles y frustrantes, pero también otras alegres, mágicas y esperanzadoras.

Finalmente luego de cuatro años de consultas médicas, muchos exámenes, varios tratamientos naturales y dos inseminaciones artificiales, lograron determinar mi diagnóstico… tengo endometrosis ovárica por lo que de manera natural era imposible que logrará ser mamá, solo podía lograrlo si me realizaba una fecundación INVITRO…Al escuchar el diagnóstico y los pasos que debíamos realizar vinieron a mi mente muchos temores, pero nuevamente de la mano de mi esposo comenzamos el tratamiento, claramente para nosotras es más difícil, muchas hormonas que inyectar y remedios que tomar, es toda una odisea lograr comprarlos, realmente un presupuesto inalcanzable para muchas y eso es lo más terrible, porque este es un tema país, ya que muchas parejas son infértiles y no logran ser padres porque no cuentan con los medios.

Afortunadamente mi tratamiento lo realicé en una clínica que no te miraban como bicho raro, porque todas estábamos en las mismas, tuve la fortuna de tener un ginecólogo especialista en infertilidad que viene de mi ciudad y nos conocía, fue no sólo un maravilloso profesional, sino un ser humano con un tremendo corazón al que agradeceré hasta el final de mis días ya que me guió y logró gracias a Dios, el milagro de ser mamá. Fue indescriptible el momento en que me entregaron mi examen de sangre que arrojó el resultado positivo, en ese momento con mi esposo lloramos y nos reíamos al mismo tiempo, aturdidos, pero inmensamente felices por la noticia…todos esos años de ilusión, tristeza, esperanza desaparecieron y sinceramente si me preguntaran si quisiera volver a vivir todo esta historia la volvería a vivir con cada momento, cada vivencia… no cambiaría nada…

Hoy solo tengo que agradecer a Dios que permitió que mi fe nunca se derrumbara… a mi compañero de vida que a pesar que hoy es una vida caóticamente hermosa durmiendo, comiendo poco… nunca soltó mi mano, me acompañó y sigue a mi lado cuidándome como el primer día….agradeceré a mi familia, mi madre y mis hermanas que albergaron en su corazón la llegada de mi hijito y que cada vez que están con él son derroche de amor… a mi familia escogida, mis grandes amigos que estuvieron ahí desde el principio de esta historia que cada vez que bajamos los brazos estuvieron brindándonos comprensión, sinceridad, paz.

Siempre he creído que por alguna razón o circunstancia ocurren las cosas, que la vida me tenía preparada esta vivencia por algo, para apreciar el día a día y la fragilidad de la vida, o que con fe y amor puede suceder hasta lo impensado, y poder decir a quienes están pasando por lo mismo: nunca dejen de luchar, ni perder las esperanzas, que los sueños se cumplen y los milagros también …en nuestro caso el milagro de la vida, del amor… la llegada de nuestro bello hijo Felipe!