Escuchar lo que la vida y los hijos nos van enseñando.

Por Daniela Astudillo.

 

Hola me llamo Daniela Astudillo, soy de la quinta región, esposa, nutricionista y soy MAMÁ…

¡si! mamá como muchas mujeres que leen esto…

Mis hijas Paz de 3 años y Leonor de 1 año al nacer abrieron un portal de mi vida.

Antes de la maternidad mi vida era superficial, enfocada en generar dinero y en las metas profesionales, con mi hermoso marido Rafael vivíamos en función de lograr nuestros objetivos y destacar…sin ser malas personas, eso jamás.

Si miro hacia atrás siento que la Daniela del pasado vivía en modo automático viviendo el día a día sin escuchar mi voz interior.

Cuando nacieron Paz y Leonor abrí mis ojos y mi corazón a la sensibilidad, la devoción hacia mi familia hizo que todo cambiara de sentido, me sentía extraña.

Cuando volví a trabajar de Nutricionista mi mente estaba en la casa junto con mis bebés y no lograba conectarme con las realidades de mis pacientes, sentía que no estaba siendo buena profesional…

De ahí comenzó mi calvario personal…

Me desvelaba por las noches pensando que era lo que faltaba en mi vida, me acuerdo que lloraba de pura angustia, ¿será que tengo depresión post parto?, ¿será que no debo trabajar y quedarme en casa?, ¿será que soy mala profesional?, ¿quizás debo estudiar otra cosa? Y así fue creciendo mi incertidumbre y mi desesperación. Me leí la carta astral, me leí el tarot, estudié un diplomado en nutrición integrativa, fui a psicólogo y así fue mi búsqueda sin encontrar nada y sintiéndome muy vacía.

Hasta que un día soñé con los pies de mis hijas y desperté con unas ganas locas de hacer zapatitos de niños. Y ahí recordé que yo le “pegaba” y tenía talento para crear; ese mismo día le conté la idea a mi marido y me dijo “upa chalupa”. Tuve miedo en ser mamá emprendedora (aún tengo) pero ahora me siento cada día más fuerte y sobre todo más completa.

Mis familiares y amigos encontraron extraña la idea, porque después de haberme desarrollado perfecto en mi profesión, de tener buenas pegas a hacer zapatitos…lo encontraban como un retroceso y les expliqué que mis hijas me hicieron descubrir que la vida no se limita hacer solo una cosa, sino que debemos escuchar nuestros sentimientos y seguirlos por mis locos que sean…

Y así nació mi marca @PalitoZapatito y hago zapatitos ergonómicos de cuero que permiten la movilidad y el libre desarrollo del pie del bebé. y por fin después de mucho tiempo estoy equilibrando mi lado artístico-profesional y estoy feliz…así como nunca.

Espero que mi historia invite a todos a no tener miedo y a escuchar lo que la vida y los hijos nos van enseñando porque después de todo ellos son nuestros grandes maestros.

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