Por Mónica Malbrán.
Hola, soy Mónica, tengo 37 años y el pasado 23 de marzo mi vida cambió para siempre con la llegada de mi hijo
Mateo.
Les puedo contar que los primeros días fueron muy difíciles, lloraba por todo y la falta de sueño me estaba volviendo loca.
Al pasar las semanas todo comenzó ha mejorar, ya estaba más adaptada a esta nueva aventura de la maternidad.
Llegó el primer mes de Mateo y dije ¡ lo logré! , ya que en un momento pensé que no me la iba a poder.
Este primer mes fue muy especial, ya que mi hijo me regaló su primera sonrisa y fue muy emocionante. Desde ese día todo ha sido mejor, ya que así han sido todos los días al despertar…lo primero que veo en la mañana es a mi pequeño que me regala su sonrisa.
Con todo esto me pude dar cuenta que con amor todo se puede lograr.
Y cada día que veo a mi hijo, me siento » Enamorada de su Sonrisa».