El camino de ser independiente, y mamá.

 

Por Paula Aguila.

 

Desde que recuerdo que quise ser mamá, pero nunca programé ese momento, solamente se dió, sin mentir vino a remecer mi vida, porque no pensé que se daría tan luego, tan joven, tenía 22 años, sin ahorros, sin vida planeada, sin ideas claras, pero se afrontó de la mejor manera, con altos y bajos, creo que como todo en la vida.

 

Cuando estaba embarazada de Isidora, yo trabajaba como promotora en el retail, mis horarios eran de 10:00 am a 21:00 pm, toooodo el día, y lo que siempre supe, y tuve claro, era que jamás quería solo vernos por las noches y los fines de semana.

 

Mientras pasaban los meses del embarazo planeaba ideas para poder quedarme en casa post natal, y no tener que dejarla en sala cuna, alargué lo más que pude el quedarme con ella en casa, hasta que no se pudo y por ningún motivo quería volver a trabajar esas largas jornadas y ella en sala cuna, así que RENUNCIE, ¿fue fácil? No, ¿fue difícil?, No, ¿inseguro?, Si jajajaja porqué solo tenía, un seguro de cesantía, (que duraba ciertos meses) y una pequeña idea de negocio que se formaba.

 

Pasé por vender en la feria, puerta a puerta mariscos, volver a trabajar durante 6 meses en tienda, vender sándwich en la calle, joyas, y varias cosas más, hasta hoy, que tenemos estabilidad y trabajos que amamos, gracias a toto esto puedo darle, junto a su papá, una habitación para ella y su hermano️, un techo y casa bonita y muchos momentos juntas que al final son lo más importante.

 

8 años de vida junta a ella, con momentos de abundancia y de escasez económica, pero siempre juntas

 

¡Ha sido un camino difícil, si! El elegir ser independiente, ha costado llantos y rabias, pero también alegrías y  hermosos momentos, y si hago un balance, lo mejor es que he estado y disfrutado todo este aprendizaje, y ella ha sido parte de todo, ella ha sido parte de cada etapa de crecimiento, de puertas que se cierran y ventanas que se abren, de proyectos que salen bien, y proyectos que nunca se ven, queda mucho por delante, una vida y aunque hoy hay estabilidad económica, mañana no sé, pero sí sé que están las herramientas para reinventarse una y otra vez y esa es  la fuerza que genera la maternidad.

 

 

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