“Eduquemos con amor, sin perder el enfoque”

Por Ximena Fredes González

Muchas veces he escuchado “educaré de la misma manera que hicieron mis padres conmigo. Pero claramente, cada uno le pone su sello personal, esa esencia de cada un@ y lo más importante, ese AMOR que ninguno de nosotros sabe de donde aparece y como se magnifica.

En muchos aspectos, la educación y la crianza en los ´80 era muy diferente a la del día de hoy. Como la forma de demostrar afecto y la metodología de enseñanza. Todo se basaba en una estructura más bien formal y quizás, menos cercana.

Los padres de esos tiempos, no todos, pero según mi experiencia, demostraban su afecto entregando todo para cubrir nuestras necesidades. Se puede decir un poco fríos en cuanto a decir un “te amo” o un “te quiero”, necesario por cierto, pero su enfoque era muy claro, preocuparse de lo “realmente necesario” (para ellos), que era preparar para la vida, para enfrentarse al mundo.

Pero al pasar el tiempo hemos cambiado esa visión y nos hemos convertido en padres un poco culposos debido a la falta de tiempo para dedicarle a nuestros hij@s, queriendo suplir esa carencia con regalos y tolerando cosas o conductas que a la larga nos pasarán la cuenta a nosotros y a ellos como los adultos del futuro.

Para mí, Educar con amor no significa decir SI a todo, educar con amor, es entregar las herramientas necesarias haciendo entender a nuestro hij@s que no todo puede ser como quieren, porque no todo lo que ell@s quieren, es lo que realmente necesitan.

Hoy en día se puede observar en colegios y jardines infantiles, muchos niñ@s con dificultades para tolerar la frustración cuando no les resulta algo, o no consiguen lo que quieren al primer intento.

¿A qué se debe?. Pienso que en nuestro inconmensurable amor, nos dejamos llevar porque nos da pena verlos llorar o “sufrir” cuando no consiguen algo. Y ¿Qué hacemos? En muchas ocasiones, se lo facilitamos, ya sea entregándole lo que quería o aceptando cuando en un comienzo dijimos NO.

Le damos tanto a nuestros hij@s, que no saben muchas veces, el valor de las cosas, (me refiero al valor real de lo que cuesta conseguir las cosas en la vida, no al PRECIO). Piensan que todo se consigue con un par de pataletas o enojos prolongados con los padres, dependiendo de la edad.

El decir “NO”, también es una manera de demostrar amor. El que nuestr@s hij@s se equivoquen también es una enseñanza, y estarán de acuerdo conmigo, en que muchas cosas en la vida se aprenden a través del error.

Por lo mismo, creo que no debemos ser esos padres culposos, debemos ser esos padres que demos amor, que demostremos amor, pero preparándolos para la vida. Para esta vida donde nada se regala y nada se consigue fácil. Por eso l@s invito: “Eduquemos con amor, sin perder el Enfoque”.