Cuando la enfermedad trae enseñanzas.

Por Francisca Gómez

 

Un 26 de septiembre del 2011 a las 00:05 minutos me convertí en madre, tras todo un día de contracciones. Como había tenido varias falsas alarmas y sabiendo que mi fecha de parto era para el 4 de octubre comencé a manejar la ansiedad, pues no era aquello, eran contacciones cuando ya no las soporte, me fui al hospital, pues para  mi sorpresa era que había hecho todo el trabajo de parto en mi casa, solo veía que el personal médico se movía rápidamente me hacian preguntas ahí comencé a inquetarme y pregunté qué pasaba. Cuando me dijeron que tendría a mi bebé, se me olvidó todo lo que había leído sobre el parto, la respiración, como sería la llegada, ahí estaba Agustín queriendo llegar a este mundo para hacerme la mujer más feliz. Sí, era un sueño el anhelo de mi corazón por fin podría verlo y acariciarlo, porque durante un par de años tratamos de ser padres, sufrí 2 pérdidas y un par de embarazos psicológicos. Como mi esposo ya era padre de una relación anterior, a veces sentía que solo yo sufría, pero él solo lo hacía sentir como que no era tan importante para no hacerme sufrir, tiempo después lo supe.

 

De esa etapa rescato el consejo de mi madre después de mi último embarazo psicológico, quedé emocionalmente muy mal,  mamá me habló desde su corazón “¿hija se ha preguntado por qué quiere ser madre? porque la sociedad ha implatando que la familia perfecta tiene hijos, porque ya todas tus amigas ya tienen hijos y tu te sientes vacía. Hagase esa pregunta y deje que esto fluya, no olvides Tú ya eres madre, cada finde semana y los veranos que cuidas te dedicas y quieres a Dany, el hijo de tu esposo”. Ahí tiempo después la mamá de Dany por un tema laboral nos dejó al cuidado de él, me sentía tan feliz de poder sacar todo ese amor que tenía guardado, pero a la vez sabía que era por un tiempo pero seguí y me olvidé de ser madre biológica y sin darme cuenta un día en un control de rutina, me hacieron una ecografía y ahí estaba Agustín, ya tenía 16 semanas de embarazo, fui con una amiga ese día y cuando salí de la consulta solo lloraba, mi amiga estaba asustada tenía 16 semanas y esta todo bien.

Fue impresionate mi embarazo, la mejor etapa, amé estar así, leía mucho de crianza no sabía nada de nada bebés, pues Dany habÍa llegado a mi vida a los 6 años, antes de eso siempre fui la tía, jámas habÍa mudado jajajA, empecé a preguntar, a escuchar consejos, a la   vez comenzaron los miedos, siempre me habia dicho cuando fuera mamá no sería parnoica,  pero a veces lo que uno propone es distinto cuando uno esta en práctica. Con el Titi, nunca me estresé con ser perfecta, si era cuidadosa, lo veía tan indefenso y sabía que debía dar lo mejor de mi, nos pasaron miles de chascarros, pero el Agus sacó lo mejor de mi.

 

En ese tiempo que debía volver a mi vida laboral hubo un caso que me marco mucho sobre un niño que había sido agredido brutalmente por la cuiadora, el tema de la sala cuna lo habiamos desestimado por tantos casos de amigas en que sus hijos se enfermaban mucho. Así que un día le dije  a mi esposo, ¿sabes? no quiero volver a trabajar y me dijo  ¡enserio la verdad yo queria proponértelo, pero no quise ya que sentía que tu querías volver a tus cosas! fui tan feliz  ese día, siento que no perdí nada, se que además no todas las mujeres tienen la opción de poder quedarse en casa criando, en mi casa fue mi opción y jamás me he arrepentido.

 

Cuando el Agus tenía 4 años,sorpresa de nuevo supe que sería madre, ya Dany habia vuelto a vivir con su mamá.

 

Ahí tuve miedo, ya no era ta joven tenía 37 años y fue un embarazo complejo, me dio preclamcia, sufrí nausias, dolores, pero aún así estaba feliz, más cuando supe que sería niña.

Ahí era el tema era que el Agus no se pusiera celoso, pero no sé si  lo hice bien o mal, pero siempre le dije Titi tu siempres serás a quien por más tiempo he amado y ¿saben? A mi me funcionó, Agustín lo aceptó de tan buena forma.

La Colomba llegó un día 3 de junio del 2015 ella su parto fue especial, inducido y salió en su bolsa, un parto mágico.

 

La Colito llegó a nuestro hogar a llenarlo de brillos, tutús y moños, mi torbellino de amor, literal ella a diferencia del Titi que siempre ha sido un niño ideal, la Colo, posesiva, llorona jaja inquieta, una personalidad abasalladora, con ella si que tengo trabajo dÍa a dÍa, pero como dice mi madre tenemos 5 dedos de las manos, ninguno es igual al otro, asÍ son los hijos.

 

Mi vida transcurría normal entre el colegio las clases de natación del Agus, sus talleres, ballet con la Colomba, mis hijos tenían más actividad social que yo, cada fin de semana era un cumpleaños que asistir o una junta con los amigos. Sentía que todo iba muy bien, comencé un emprendimiento de cumpleaños, era muy bendecida. Dany después de vivir unos años con su mamá había regresado a casa, estaba con mis 3 hijos y sentía q todo estaba bien.

 

Pero mi rutina sufrió un cambio después  de nacer la Colomba comencé a hacer crisis de asma, pasaba unos inviernos muy malos, resfriada, pero los veranos muy bien, fui al médico  me hice unos estudios que decían que solo era asma, hasta el día 6 de enero del 2020 ese día algo fue distinto a las crisis, caminé un par de pasos y no podía respirar, me agoté y me dio fiebre, me fui a urgencias y yo pensé que quizás era neumonía, venía llegado de Olmué y había estado hasta muy tarde en la piscina. Pues no, en ese instante al ver los exámenes y radiografías era un derrame pleural, quedé en schok, me hospitalizaron y ahí sentí que esto no estaba bien, tras un scanner se dieron cuenta de que no era un derrame sino una oclusión en el pulmón. Con más exámes salió a la luz mi tumor, un carcinoide como le puse yo, ese tumor que me ahoga, pero no me quita las ganas de respirar.

 

El 24 de febrero fue un día especial, me harían una fibroscopía en pabellón para intentar recanalizar mi pulmón, era algo simple, pero el destino diría otra cosa, sufri un paro en la cirugía, estuve unos minutos muerta, me llevaron a la uci entubada, yo no tengo recuerdos de aquello solo que desperté en la uci llena de tubos y máquinas sin saber que había pasado, cuando me contaton no daba crédito, pregunté que día era, solo 1 día estuve en la uci, evolucioné muy bien, el 26 era mi cumpleaños y lo pasé en mi hogar. Todo muy raro, el 24 mueres  revives y estas en tu hogar con los tuyos.

 

Llegó el covid y yo estaba con cáncer sin poder operarme pues no estaban las condiciones, pero no desesperé y comencé a vivir el día día. A agredecer cada amanecer porque podía estar con los mios. Les confieso que siempre que  veía casos de enfermedades o historias trágicas me decía yo creo que no podría soportalo, bueno estaba muy equivocada era fuerte  y me dije el cáncer no me la va a ganar, pero eso muchas veces, tampoco depende de ti, son miles de factores yo me di cuenta que sin Dios nada era, porque vi su misericordia en todos estos meses como puso personas en mi vida para alentarme ayudarme y abrir caminos.

 

Noticias buenas llegaban, no  había metástasis, yo estaba muy funcional, y seguí con mi vida normal me olvidé deje de preguntar porque y me dije ¿para que?.

Tenía pena, veía a mis hijos y me decía no llores siéntete bendecida, aún estás aquí para disfrutalos, cocinabamos, con la Colomba hacíamos días de chicas pelis helado y muchos pañuelos desechable, al final igual terminábamos viendo rapunzel, con el Agus jugabamos play.

Así pasé estos meses, llena de sueños, esperanza, presidenta del curso del Agustin, una presi en tiempos de pandemia tratando de ayudar a la mamás con este tema de la conectividad, entender las clases de zoom,  nos conteníamos, entre postres, kuchen cupcake … y amor que tenía no tan solo de mi familia, sino de tanta gente que se detenía a darme su tiempo y buenas vibras.. sané muchas heridas del pasado.

 

Y llegó el día de la operación 1 de septiembre, en viña no había posibilidad de operar, el doctor Cavalla a quien le debo mucho por todo lo que me ayudó en estos meses, me derivó a Santiago, yo no quería, pero él me dijo “hoy es el cuando,  si pasa más tiempo puede que no te podamos operar”.

Gracias a Dios la operación fue un éxito y hoy a 1 mes y medio de aquella intervención donde extirparon mi pulmón y se fue el cáncer, solo puedo decir que soy una bendecida.

 

Mientras escribo estas lineas lloro y no puedo dejar de mencionar tantas cosas que me llenaron el alma el día del resultado de la biopia, pues llegaron de sorpresa mis amigas del colegio no lo podía creer, estaban ahí para decirme que me querían y que no estaba sola.

 

Lo más difícil fue cuando en una clase de zoom al agus le preguntaron cual era su miedo y e

él dijo “que mi mamá muera” …ahí si que lloré desconsoladamente …fue lo más duro.

 

Mi esposo siempre me dijo vamos, no puedes dejarme solo, luchemos yo estaré ahí siempre, no te rindas

 

Las oraciones de la Colomba  “Dios sana a mi mamá la amo y la necesito”

 

Siempre traté de que ellos siguiran su vida  si partía de esto mundo no quería dejar en ellos la huella que lo último que vivieron conmigo eran lágrimas, sino risas y la mamá de siempre.

 

Que les puedo decir no soy especial se que pasé por una enfermedad devastadora, pero en mí dejó enseñanzas…

 

Les digo, yo voy por la vida nunca criticando a otra madre, porque cada una tenemos direfentes dinámicas y experiencias que nos hacen ser como somos, trato de ser una mamá super empática con aquellas que no pueden estar al cuidado de los hijos. las admiro y trato de ayudarlas, he visto mamas llorando o sintiéndose culpables por no poder estar todo lo que quisieran con sus hijos, a muchas le he mandado la foto de su hijo en un acto donde no pudo estar o les comparto la reunión de apoderados, o las ayudo con una tarea. Podrán pensar que son cosas sin importancia, pero las mamás agradecen que alguien las ayude con eso, yo desde mi perpectiva no importa si es magnífico tu aporte, lo importante es hacerlo…la maternidad debe ser sin culpa. Uno cría sin un  manual, cada hijo es distinto hay miles de tips de crianza pero el más importante es nuestro instinto, no nos agobiemos siempre habrá alguien que te pueda ayudar. No tratemos de ser perfecta o que nunca al cuidado de nosotras al hijo le pase algo, porque no es asi, yo confieso que el agus se me resbaló en la tina cuando tenia 5 días de nacido…. y también puedo decir el papá de mis hijos hace mil veces cosas mil veces mejor que yo, somos un complemento, en lo que flaqueo yo, él me apoya y vice versa, tenemos distintas posturas en muchos temas pero en los hijos somos un equipo.

Estamos criando niños no perfectos, pero si niños llenos de amor, sin transpasar miedos, ni frustraciones, niños que tengan empatía, que sepan que la mamá y el papá los aman y que dejaremos que aprendan a volar ,pero que siempre que podamos estaremos ahí.

 

Hoy le puedo contestar a mi mamá por qué quería ser madre, porque era mi destino, el más bello y reconforante y sigo aquí cumpliendo mi propósito y lucho cada día para poder ver al día siguiente sus caritas y escuchar buenos días mamá…

 

con cariño Francisca Inzunza mama de Dany, Agustín y Colomba……

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